Como vimos en post anteriores, el contenido que compartimos en redes sociales NO DEBE SER ÚNICAMENTE PROPIO, es decir, no debemos hablar solo de nosotros mismos, por ejemplo enlazando solo a nuestra página web o blog. También debemos de enlazar a aquellos sitios que creamos que hablan de temas interesantes, ya sea para mostrar a nuestra audiencia contenido que creemos que les aportará valor o para felicitar a otros por un trabajo bien hecho.

Todo este contenido que compartamos ayudará a la CREACIÓN DE NUESTRA MARCA y a que seamos un referente en nuestro sector. Uno de los motivos más importantes por los que seguimos a una marca en redes sociales es por el contenido que esta comparte con nosotros, esto es  mejor que la publicidad tradicional para dar a conocer esta marca o empresa, ya que pretende aportar valor a las personas, cosa que la publicidad  no hace.

Pero… ¿Cómo puede ser este contenido que compartimos?

Pues a parte de contenido propio que como su propio nombre indica es el que nosotros mismos creamos, no nos apoyamos en ninguna fuente porque ya sabemos lo suficientemente de un tema como para ponernos a escribir sobre él. Debemos de distinguir entre el CONTENIDO CURADO (curación de contenidos), el CONTENIDO AGREGADO y el CONTENIDO COMPARTIDO.

contenido-redes-socialesEmpecemos por el contenido agregado que a mi modo de ver es el que menos “gracia” tiene. Esto es cuando vamos publicando SIN FILTRAR, es decir, tenemos unas cuantas fuentes de confianza y vamos compartiendo el contenido de estas fuentes sin dar nuestro punto de vista (es posible que tampoco haga mucha falta opinar sobre el tema). Es un proceso que está completamente AUTOMATIZADO y hay distintas aplicaciones para ello, como por ejemplo Pulse, en caso de Twitter. Estas aplicaciones nos muestran automáticamente las actualizaciones de los sitios que hayamos seleccionado previamente, como puede ser los lectores de RSS, por ejemplo Feedly.

El contenido compartido es aquel que ya tiene un FILTRADO PREVIO, es decir, acudimos a nuestras fuentes y seleccionamos aquel que consideremos más relevante para nuestra audiencia. Un consejo, es muy típico que a la hora de compartir dicho contenido se ponga el titular o parte del texto tal cual en el comentario de la actualización, no es recomendable hacer esto porque Google penaliza el contenido duplicado y aunque no esté demostrado que esto vaya a ocurrir si lo hacemos, vale más prevenir, ¿no?, así que es mejor escribir algo más personal, como una breve opinión de tres o cuatro renglones.

Por último el contenido curado, es aquel que conseguimos filtrándolo de nuestras fuentes de confianza, pero además de esto lo dotamos de VALOR AÑADIDO, dando nuestra visión y opinión sobre el tema. Es como si usásemos una idea que hemos visto en un artículo (o artículos) y partiendo de esa base creamos otro donde damos nuestro punto de vista. Nos apoyamos en esa fuente/es para escribir nuestro propio contenido. Os dejo un post muy interesante sobre buenas prácticas para la curación de contenidos.

La curación de contenidos se hace debido a la SATURACIÓN DE INFORMACIÓN que hay en la red, para hacer más accesible la información relevante a nuestra audiencia y así aportarles valor.

Este es un concepto relativamente nuevo y bastante confuso, por eso quería hacer un post para intentar explicarlo, espero haberlo conseguido, si no no dudéis en preguntar.

Me acabo de dar cuenta que me ha quedado un post demasiado serio ¿no? Así que a ver si lo arreglo (o estropeo más) contándoos un chiste que leí hace poco en @carvalladolid

  • Cariño ¿Qué te parece esto para trabajar?
  • Manolo, eso es un albornoz.
  • Asúmelo ya Marta, soy Community Manager.

Juas, juas…, me parto y me mondo.

¿Curas sin ser médico, agregas o compartes?

¡Nos vemos por la nube!

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