Hola, ¿qué tal estás? Después de una temporadita sin aparecer por aquí he decidido retomar el ritmo de publicaciones.

Con la tranquilidad que da, por lo menos a mi, la finalización del verano, me he sentado a escribir este post, cuya idea he sacado leyendo un artículo de un blog de una conocida empresa asturiana de marketing online de cuyo nombre no quiero acordarme 😉

Dicho artículo trata sobre como desestacionalizar un producto, y dice entre otras cosas, que el “marketing crea necesidades en los consumidores”, afirmación con la que estoy en desacuerdo.

Para quien no lo sepa, un producto estacionario es aquel que solo se consume en unas determinadas épocas del año, por ejemplo (y voy a tirar de típico tópico), los helados, que “solo” se consumen en verano.

Para explicar la afirmación de dos párrafos más arriba, ponía un ejemplo sobre chanclas, este objeto, en teoría, es otro producto estacionario, ya que se usa principalmente por el verano cuando vamos a la playa o piscina. Hasta aquí todo en orden, ¿no?

Pues bien, para desestacionalizar este producto proponía lo siguiente: crear en los consumidores la necesidad de usar las chanclas no solo en verano, si no que se podrían usar también en el GYM, ya que no resbalan o por casa, porque también son muy cómodas. Es aquí donde, desde mi punto de vista, está el error.

EL MARKETING NO CREA NINGUNA NECESIDAD, LAS NECESIDADES YA ESTÁN AHÍ.

Pirámide de MaslowPero primero vamos por partes, cuando en marketing se habla de necesidades hay que mencionar a MASLOW y a su pirámide. Este señor creó una teoría sobre las necesidades de las personas, las agrupó en cinco categorías y las ordenó jerárquicamente, de tal manera que primero satisfacemos las necesidades más básicas, que son las que están abajo del todo de la pirámide, después las siguientes más básicas, que están en el segundo escalón de la pirámide y así sucesivamente.

Las personas no necesitamos los productos en sí, necesitamos lo que nos proporcionan esos productos. Lo explico mejor con un ejemplo, la gente no necesita taladros, necesita los agujeros que se hacen con esos taladros, ¿capisci o no capisci?

Así que, trasladándolo al ejemplo de las chanclas, las personas necesitamos tener los pies protegidos, tanto por la playa como por el GYM como por casa, así que el marketing no tiene nada que ver aquí, no crea absolutamente nada porque esta necesidad de PROTECCIÓN ya estaba creada y es con unas chanclas con lo que la podemos satisfacer.

De lo que debería hablar el artículo no es de crear nuevas necesidades, si no de ENCONTRAR NUEVAS OCASIONES DE USO A LOS PRODUCTOS para intentar desestacionalizarlos. Para el caso de las chanclas, debido a que no resbalan se pueden usar en el GYM y como son muy cómodas se pueden usar por casa, así que dos nuevas ocasiones de uso encontradas, no necesidades creadas.

Otro ejemplo, hace ya 15 años más o menos, cuando se produjo el boom de los teléfonos móviles, se acusó a las compañías telefónicas de crearnos la necesidad de tener uno, está acusación estaba completamente injustificada ya que, como te comenté antes, no existe ninguna necesidad de tener un móvil, si no que es la herramienta con la que satisfacemos una necesidad, en este caso podría ser una necesidad de afiliación (ver dibujo).

¿Cuál es la labor del marketing?

Pues como ya dije anteriormente NO ES CREAR NECESIDADES EN LOS CONSUMIDORES, las necesidades ya existen desde el comienzo de los tiempos, al menos algunas de ellas.

Para mí, el objetivo de un marketeer es identificar las necesidades de los consumidores y provocar el deseo de que estos satisfagan sus necesidades con los productos que la empresa comercializa. Teniendo en cuenta que un producto puede satisfacer mas de un tipo de necesidad.

¿Qué te ha parecido el post? ¿sigues creyendo que necesitamos tener un taladro, o un móvil o unas chanclas o ya te he convencido de que esas cosas son el medio para conseguir el fin?

¡Nos vemos por la nube!

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